Categoría: OpiniónLos artículos publicados en esta categoría son los siguientes.
|
|
Participaron 21 equipos, de los cuales 8 eran españoles
y fueron los grandes animadores de la prueba, luchando por
todas las clasificaciones de la carrera. Las otras escuadras se
dedicaron en su gran mayoría a preparar los Mundiales de
ciclismo y pasaban olímpicamente de la Vuelta. Hubo cuatro
excepciones, el equipo suizo Phonak, dirigido por Álvaro Pino,
el
estadounidense Us Postal a las ordenes de Johan Buynel, el Fassa
Bortolo de Petacchi y el
alemán T - Mobile.
|
|
|
El papel de héroe le viene de maravilla al bravo
corredor asturiano. Hoy cuando habían pasado 4 puertos,
uno de tercera y tres de primera, con todos de la manito y juntitos a
falta de 4 kilómetros, decidió atacar y poner la Vuelta
al rojo vivo. Le ha
sacado Santi Pérez 30 segundos a Roberto Heras. Nos
queda una duda, ¿por qué no atacó antes,
con la montaña que había? ¿falta de
valentía o temor al hundimiento?
|
|
|
La 59ª edición de la Vuelta a España ha confirmado
lo que sabíamos desde hace años: la Vuelta es
para los españoles. No es de recibo
que entre los 20 primeros de la clasificación general individual
haya 18 españoles y dos extranjeros,
Stefano Garzeli en el noveno puesto y Damiano Cunego
en el decimoséptimo. Parece confirmarse lo que dicen
los italianos: la ronda española es ideal para preparar
el Mundial de ciclismo en ruta y contra el crono.
|
|
|
El instinto de supervivencia es la fuerza
motriz más grande en el ser humano. Cuando sale, puede
con
todo y con todos: consigue en las condiciones más
adversas y dificiles el premio anhelado. El ciclismo
colombiano -uno de los mejores del mundo- sobrevive sólo por el
instinto de supervivencia. Se está desaprovechando una de las
canteras
ciclistas más sólidas y rentables del ciclismo
mundial.
|
|
|
Caperucita Roja es la Vuelta y los tres lobitos son Heras, Valverde y
Pérez. Llevan 16 etapas intentando conquistar a Caperucita pero
ella no se fía y da largas a los tres lobitos. Mañana
puede empezar la elección del candidato ganador, salvo que los
tres lleguen de la manita y entren en meta con el mismo tiempo. A veces
las grandes jornadas de montaña producen grandes chascos y ganan
corredores que nadie pensó que podían triunfar. Por
ejemplo: Fede Etxabe ganó en una fuga la etapa de Alpe
D´Huez en el Tour de Francia y Laurent Jalabert en los comienzos
de su carrera, cuando destacaba como esprinter, venció en la
etapa de los lagos de Covadonga en una Vuelta a España,
aprovechando que iba en una escapada con varios corredores.
|
|
|