Después
del desprecio infame al que fue sometido Santiago
Botero por Phonak al dejarlo marginado del calendario internacional no
permitiéndole conformar la escuadra para el Tour
de
Francia 2006, el txirrindulari colombiano ha tenido que
retornar a su país y a su Medellín del alma para con
tesón no bajarse de la
bicicleta sino por el contrario seguir
preparándose
de cara a nuevas carreras. Hoy Santiago Botero, libre de cualquier
culpa porque
no existen pruebas contra él de doping,
adelanta sus
entrenamientos para representar a Colombia en los
Juegos Centroamericanos y del Caribe que tienen como
sede a las ciudades de Barranquilla y Cartagena de Indias, de
la costa Caribe de Colombia.