Cuando éramos pequeños nos narraban cuentos sobre el gato y el ratón, en uno de ellos se narraba una reunión de roedores en la que debatían sobre cómo combatir al gato, uno dijo: si le ponemos un cascabel al gato siempre sabremos cuándo viene y así podremos evitarle. Se oyeron aplausos, y de repente el más anciano preguntó: ¿y quién le pone el cascabel al gato? Este es el caso de Contador -el gato- y de sus rivales -los ratones- en el Tour de Francia.
1 de julio de 2010
Hay tres equipos que destacan por su potencial, el RadioShack, el Liquigas y el Saxo Bank, que pueden decidir por dónde va la carrera y hacérsela perder a cualquiera. Armstrong tiene la compañía de Leipheimer y Klöden, con Chris Horner -ganador de la Vuelta al País Vasco- y de Janez Brajkovic -que mantuvo a raya a Contador en el ascenso de Alpe D'Huez y fue el vencedor del Dauphiné-. De momento, Armstrong ha anunciado una carnicería en la tercera etapa, ya que se disputará sobre pavés, siguiendo el recorrido por el que transita habitualmente la París-Roubaix. Puede haber peligro de caídas por la velocidad con la que ruede el pelotón de 198 corredores, y si llueve peor.
En cuanto a Ivan Basso viene de ganar el Giro de Italia, y en el mes de junio ha tenido un descanso activo, cuenta con Kreuziger como fiel escudero. Basso conoce el Tour como nadie y sabe dónde se cuece el triunfo final. Por otro lado, el Saxo Bank presenta a los hermanos Frank y Andy Schleck y el mejor equipo de rodadores con Cancellara, O'Grady y Voigt. Además del pavés está el peligro del viento y los temidos abanicos, donde los rivales de Contador se mueven como peces en el agua.
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