La noticia del posible dopaje de Lance Armstrong, siete veces
campeón del Tour de Francia, ha sorprendido a los
aficionados al ciclismo de todo el mundo y más por el hecho de
ser acusado por el periódico organizador de la legendaria
carrera francesa, L´Equipe.Tal ha sido la magnitud de la noticia
que no se habla de otra cosa en el mundo txirrindulari.
Preguntas hay muchas: ¿Por qué para dar la noticia se ha
esperado que pase un mes después de disputado el Tour?
¿Acaso para preservar el indudable negocio que supone la
organización y comercialización de la prestigiosa carrera
francesa? El metodo para descubrir el consumo de EPO se conoce desde
2001, ¿por qué han tardado seis años para analizar
la orina de Armstrong? ¿En qué cabeza cabe que un
laboratorio de prestigio mundial revele a un periódico -antes
que
a nadie- resultados sobre un posible dopaje? ¿Quién
demuestra que las tomas de orina sean en realidad del corredor
estadounidense? Para más inri las muestras de orina
congeladas estaban desprecintadas. Además este Laboratorio
antidopaje de Chatenay - Malabry ha tenido varios patinazos
monumentales, por ejemplo el de una atleta rusa, la
mediofondista Olga Yegoreva y el del ciclista
español Joan Llaneras que fueron absueltos de
un positivo por consumo de EPO, en el año 2001.
Beny Arregocés Blanco :: 26 de agosto de 2005
Todo este asunto sobre Armstrong huele a encerrona, a
querer hacer daño o parece que a alguien le molestan los
triunfos del ciclista de Texas. Científicos de gran
valía como el alemán Klaus Miller y el español
Jordi Segura no están de acuerdo con el laboratorio
francés y su forma de llevar las cosas. Si las
pruebas congeladas de orina son anónimas, reconocidas
sólo con códigos numéricos, ¿qué
angelito del laboratorio llamó a L´Equipe para dar esa
información privada? Además, ¿en
qué estado de conservación se encontraban las muestras?
¿qué control ha habido en la manipulación y
delante de quién se ha realizado?
Lo curioso del caso es que las muestras de Armstrong son
todas negativas en los siete Tours que ha ganado, a pesar de la
vigilancia especial que había sobre él para intentar
pillarle con las manos en la masa. Seis años
más tarde vienen con el cuentico chimbo de que hay muestras de
orina donde se detecta el consumo de EPO en 1999. En el
año 2005 Armstrong fue el ciclista al que más controles
se le hicieron, unos por encargo de la UCI, otros por encargo de la
autoridad francesa en materia de dopaje y todos dieron negativo.
¿Y entonces qué pasa? Todo parece un montaje, una
pelicula de terror con el fin de intentar desacreditar al corredor
estadounidense.
Dopaje
o tolerancia
Es la eterna cuestión del deporte profesional, donde lo que
importa es el reultado a conseguir y desgraciadamente el doping va por
delante de los organismos encargados de combatirlo. Una cosa es
combatir
el dopaje y otras es perseguir a cualquier precio a Lance Armstrong
para tratar de inculparle de algo que no ha hecho. Con lo
que vemos hasta el momento, todo indica que es un montaje. O
como dice una amiga
mía, ¿ahora habría que revisar la vida
deportiva
de cada ciclista, (Indurain, Fignon, Hinault, etc.) para ver si en
algún momento se ha dopado?
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