Lance Armstrong demostró su potencia en la Mongie.
En el primer día de alta montaña distanció
a sus más directos rivales con una buena ración
de minutos: Ullrich, Hamilton, Leipheimer, Simoni,
Heras, Zubeldia, Igor González de Galdeano e Iban Mayo
fueron los agraciados y los únicos que salvaron el tipo
fueron dos jovenes, Ivan Basso ganador de la etapa en la
Mongie por deferencia de Armstrong, que no disputó el esprint y
Andreas Klöden, que entró en el tercer lugar.
Al corredor tejano le faltan 8 etapas para ser el primero en
ganar seis Tour de Francia.
Beny Arregocés Blanco :: 16 de julio de 2004
Armstrong es sin duda el corredor más
fuerte de este Tour 2004 y es una delicia verle trabajar con
su equipo en el llano, en la media montaña y en la alta. En
todas las facetas cumple y consigue sus objetivos. Antes de empezar el
Tour muchos lo enterraban deportivamente, que si en la Dauphiné
Libéré falló, que si ya es mayor, que en la
montaña algunos le superan, que si...bla, bla, bla. Lo
único cierto es que cuando ha tenido oportunidad ha machacado a
sus rivales, tanto en el prólogo como en la crono por equipos.
Y, hoy ha tapado definitivamente muchas bocas y casi sin despeinarse,
con una seguridad y tranquilidad pasmosa, en el Pireneo, en la
estación de la Mongie.
Por su palmarés en el Tour, el que siempre falla en el primer
día de alta montaña es Jan Ullrich y por eso se
puede esperar una reacción que le lleve al podio, como hasta
ahora siempre lo ha hecho. De los demás rivales, su papel en
este Tour será intentar ganar alguna etapa. El tercer lugar del
podio estará muy competido por los ciclistas de la nueva
generación: Basso, Kloden, Mayo. Y tal vez Hamilton puede optar a ello, si
se recupera de sus problemas de espalda.
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