En
Villard-de-Lans Lance Armstrong ganó su tercera etapa, al esprint a Ivan Basso. Jan Ullrich ocupó el tercer
puesto. Otra noticia de la jornada fue el abandono de Iban Mayo. Los
Alpes confirman la superioridad incuestionable del corredor
estadounidense y le encaminan a ser el primero en vencer en seis Tour.
Beny Arregocés Blanco :: 20 de julio de 2004.
La etapa Valréas-Villard-de-Lans supuso una buena jornada de
ciclismo que contó con todo el repertorio posible. Ataques
de los primeros espadas, el de Jan Ullrich en el Col de
L´Echarasson -12 kms. con el 7,4% de desnivel-. Alianzas por
intereses comunes -el Us Postal y el CSC para defender el primer y
segundo puesto de la clasificación general-. Escapadas de salida
de corredores con prestigio, pero alejados en tiempo de los primeros
puestos. Cambio de líder -Voeckler dejó
su maillot a Armstrong al perder 9,30 minutos en la etapa- y entrada en
meta de los 10 corredores más fuertes del Tour de Francia.
Ataque de Ullrich
Jan Ullrich atacó y se fue con valentía y
decisión en el Col de L´Echarasson de primera
categoría, llegando a tener una ventaja de 1,09 minutos
sobre el grupo de Armstrong. En el descenso Ullrich fue capturando
corredores pero nadie quiso colaborar con él, al contrario
chupaban rueda descaradamente y a los 35 kilómetros fue
capturado por el pelotón que venía comandado por Ivan
Basso y Lance Armstrong, en una acción que fue censurada por
muchos que no quieren que el corredor tejano consiga su sexto Tour.
Es interesante comprobar cómo mejora el rendimiento de Jan Ullrich y su
firme decisión de luchar por el podio. Hoy dio un buen aviso y
teniendo en cuenta lo que falta por disputarse en el Tour, cualquier
cosa puede pasar y no me extrañaría que fuera segundo en
París. Cuenta además con la inestimable ayuda de su
compañero Andreas Klöden, cuarto en la etapa y tercero en la
general. Los dos son buenos contrarrelojistas y superan ampliamente en
este apartado a Ivan Basso.
En el intervalo de 4 días se
disputan dos jornadas contra las manecillas del reloj: la cronoescalada
de Alpe d´Huez de 15,5 kms. y la contrarreloj plana de
Besançon con 55 kms. de recorrido. Con lo que Basso
bajará posiciones en la tabla. Otro corredor que perderá
puestos es el español Francisco Mancebo quien en esta etapa
levantó el cuerno, como decía mi buen amigo y
compañero en el programa de radio "Los Txirrindularis", el difunto
Jesus Loroño, cuando me contó en su Larrabezua natal: Beny, el Buey
cuando no puede levanta el cuerno y no avanza. Mancebo perdió
más de 2 minutos en la etapa. Su estilo me recuerda a Fernando
Escartín por su forma de retorcerse sobre la bicicleta y la
voluntad e interés que pone, pero da la impresión de que
le falta mas cilindrada y al final acaba quedándose.
Según un aficionado de Bilbao, Mancebo cuando va en bicicleta
mira al este cuando la etapa termina al norte. El podio del Tour de
Francia le viene grande.
Críticas al CSC por no atacar a Armstrong
Las alianzas en el ciclismo existen desde
que se empezó a competir y son lícitas las que se hacen por intereses comunes, como el trabajo conjunto del Us Postal y el
CSC en la etapa de hoy. En concreto, mandaron a parar a Jens Voigt que
iba en fuga y cazaron a Ullrich transcurridos 35 kms. Otra
colaboración se dio al final cuando Ivan Basso seleccionó
el grupo entrando en meta con Armstrong, Ullrich y Klöden. A Basso no
le convenía la escapada de Ullrich porque sabe que el
alemán le supera en las contrarrelojes -hay dos- y su trabajo de
selección a un kilómetro de meta eliminaba rivales. Esto le vino como anillo al dedo al Us Postal y le
solucionó la papeleta. Aparte de que habría que ver si Basso
es capaz de dejar a Armstrong. Nadie en el ciclismo de hoy quiere
arriesgar la posición de privilegio que ocupa en la tabla
clasificatoria. Prueba de que no había pacto fue el
ataque de Armstrong a 200 metros de meta, cuando saltó
Basso. Si hubiera habido acuerdo, el corredor italiano habría
ganado como lo hizo en la Mongie, cuando Armstrong no le disputó el
esprint.
Voeckler líder de transición
Cuando Thomas Voeckler cogió el liderato en una escapada consentida
por el Us Postal, al día siguiente de la contrarreloj por
equipos, en la etapa Amiens-Chartres, nadie pensó que
llegaría a estar 11 jornadas con el maillot amarillo. Su equipo, el conjunto
francés Brioches la Boulangère, vio la gloria y estuvo muy
gustosamente comandando el pelotón mientras le quitaba el
trabajo de desgaste a Armstrong y a su equipo.
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