::
Por Javier Fernández ::
Aunque no ha sido la primera vez, la última
edición de la Quebrantahuesos,
disputada el pasado
sábado día 17 de junio, se ha teñido
de
luto. Un compañero, ciclista valenciano de 34
años,
perdió la vida a consecuencia
de un accidente sufrido en la
bajada del primer puerto, Somport. Según
testigos
presenciales, la caída tuvo lugar en una zona en la que
había un estrechamiento por obras,
y que aparentemente no
presentaba problema de paso, si bien este deportista tuvo la mala
fortuna de no poder evitar chocar contra el muro de
protección y caer por un precipicio de unos 20
metros hasta dar con su cuerpo en la orilla del río que
acompaña la bajada de este puerto por su vertiente francesa.
La actuación por parte de la organización y
bomberos fue rápida, y se le
evacuó en
helicóptero a un hospital de Zaragoza. Ingresó en
estado muy grave, falleciendo desgraciadamente en la madrugada del
día 19.
:: 22 de junio de 2006 ::
¿Deben hechos como estos hacer reflexionar a los que pasamos
por ese mismo lugar minutos antes o después? Creo
que
sí. Pero mi reflexión particular
me lleva a
pensar que, aunque bajemos rápido, no siempre
este tipo de
accidentes son consecuencia de la imprudencia.
Igual que en el resto de
actividades que hacemos en la vida, la mala suerte
también
juega. La vida en sí misma está
llena de riesgos.
También el mismo día se produjo un atropello
a la
altura de Biescas, en el que cuatro cliclistas
participantes en la
marcha resultaron heridos de gravedad. Esperemos que se
recuperen
pronto y totalmente.
Con el deseo de que no vuelvan a repetirse este tipo de sucesos,
mandamos desde aquí un sentido
pésame a los
familiares y amigos del ciclista fallecido,
así como
deseamos a los heridos una pronta recuperación.
Envía la noticia por correo electrónico
Imprime la noticia
|