La gloria es para los valientes y Óscar
Pereiro (Caisse d'Epargne-Illes Balears) ha tenido el
coraje y la garra necesarios para pasar la segunda etapa
en los Alpes de este Tour de Francia con una nota altísima.
No sólo ha estado en cabeza del grupo de los mejores
siempre, sino que cuando ya sólo le acompañaban Klöden
y Evans ha impuesto el ritmo y ha acabado esprintando
para acabar en tercera posición la etapa, bonificar y
recuperar el maillot de líder. Por delante en la etapa han
quedado dos grandes txirrindularis: Carlos Sastre,
valeroso con su ataque en solitario en La Toussuire y que se coloca
segundo en la clasificación general, y Michael
Rasmussen, autor de una machada
impresionante por estar casi toda la etapa en fuga y ser
el vencedor de una jornada durísima.
Hoy hemos visto ciclismo del bueno en
todos
los sentidos y también una pájara
de las que hace tiempo que no se presenciaban en el Tour: Floyd
Landis ha perdido 10'04" con el ganador de la etapa,
después de quedarse completamente clavado
tras el ataque de Sastre. Denis Menchov
también ha flaqueado en la parte final del
último puerto, y ha acabado perdiendo 3'42".
:: 19 de julio de 2006 ::
"Ahora mismo nadie me ha regalado nada, yo me lo he ganado", ha dicho,
contundente pero sin perder la sonrisa, Óscar Pereiro en la
línea de meta. Y es cierto, los Alpes ponen a cada corredor
en
su sitio, y, si bien es cierto, que sin la escapada
consentida en Montélimar jamás hubiera
vestido el maillot amarillo, sus rivales le
minusvaloraron, porque si Team CSC hubiera neutralizado
esa fuga, hoy estaríamos hablando de Carlos
Sastre como líder del Tour de Francia.
Pero no, hoy hablamos de Óscar Pereiro como líder
del
Tour de Francia con una ventaja de 1'50" sobre Sastre, segundo
clasificado, de 2'29" sobre Klöden, de 2'43" sobre Cyril
Dessel
(AG2R Prévoyance), de 2'56" sobre Cadel Evans y de 3'58"
sobre
Denis Menchov. Los demás están muy lejos del
txirrindulari gallego, incluso el hasta hoy líder, Floyd
Landis, que se encuentra a 8'08".
En este Tour tan igualado y sin ningún dominador, Pereiro
puede ser la sorpresa
que nadie esperaba, aunque ya haya sido dos veces décimo en
la
clasificación general final. Sin embargo, en una carrera tan
cambiante es imposible afirmar nada con rotundidad, por eso hasta el
mismo protagonista de la jornada dice que "hay que ir
día a día,
saber que puedo ganar, pero nada más". Buena actitud, porque
sino le puede pasar como a Floyd Landis, el estadounidense sonriente
hasta hoy, pero que se ha quedado con cara de pasmo por
culpa de la pájara que le ha entrado en la
ascensión a La Toussuire, cuando los gallos de la general se
han movido de verdad.
Sin embargo, la decimosexta etapa del Tour de Francia ya
estaba emocionante desde antes. Desde el comienzo, mejor
dicho, en el
larguísimo
puerto de Galibier, con 42,8 kilómetros de longitud y
clasificado como fuera de categoría. Tras
un
pequeño intento de Christophe Moreau (AG2R
Prévoyance),
José Ángel Gómez Marchante (Saunier
Duval-Prodir)
y Marzio Bruseghin (Lampre-Fondital), Michael Rasmussen ha atacado en
el
kilómetro 5 y se ha ido
junto con Tadej Valjavec
(Lampre-Fondital) y Sandy Casar(Française
des Jeux). En el pelotón se sucedían los intentos
por
alcanzar a este trío, hasta que se ha formado un grupo de
catorce ciclistas, entre quienes estaban Yaroslav Popovych (Discovery
Channel), Iván Parra (Cofidis), Gómez Marchante,
Mikel
Astarloza (AG2R Prévoyance), Gorka Verdugo
(Euskaltel
Euskadi) o Gilberto Simoni (Saunier Duval-Prodir).
Sin embargo, el esfuerzo por atrapar a Rasmussen, Casar y Valjavec ha
sido en balde, y el ciclista holandés ha pasado en primer
lugar
por la cima del Galibier y se ha llevado los 5.000 euros de premio que
comporta tal honor. El pelotón estaba en esos momentos a
más de 4'30" con Phonak trabajando en las primeras
posiciones.
Tras un largo descenso, con una pequeña ascensión
no
puntuable en el col de Telégraphe, los
txirrindularis han
afrontado la subida al puerto de la Croix-de-Fer.
Rasmussen se va en Croix-de-Fer
Nada más comenzar la ascensión a Croix-de-Fer, Casar
se ha rezagado y más adelante Valjavec
no ha aguantado el ritmo de Rasmussen.
El ciclista holandés tenía ante si la oportunidad
de
seguir en solitario y ganar la etapa y con fe se ha puesto manos a la
obra. Por detrás, Levi Leipheimer
(Gerolsteiner) se ha enfrentado a su destino y ha atacado.
Los demás favoritos ni se han inmutado, porque el intento
del
estadounidense se producía muy lejos de la meta, pero a
Leipheimer no le ha importado lo que pensaran otros. Ha seguido hacia
adelante, haciendo algo que encanta al aficionado al ciclismo asumiendo
en solitario el desafío de retar a los
rivales y a las montañas.
De esta manera, Rasmussen ha coronado Croix-de-Fer en solitario con una
ventaja de 4'55" sobre Valjavec, de 7'55 sobre Leipheimer y
Casar,
que se han unido, y de 8'25" sobre el pelotón.
En el descenso de este puerto, Caisse d'Epargne-Illes Balears ha jugado
sus bazas y Xabier Zandio ha comenzado a tirar en el descenso para
llevarse a Pereiro y crear un pequeño corte en el grupo de
los
mejores.
En el siguiente puerto -Mollard, de segunda categoría-
mientras
Rasmussen seguía con su pedaleo incansable, Leipheimer ha
dejado
a Casar descolgado y se ha marchado en
busca de Valjavec, que estaba cerca. Le ha atrapado y los dos se han
ido juntos. Rasmussen también ha pasado en cabeza por el
Mollard, con
una
ventaja de 4'43" sobre Leipheimer y Valjavec. Sandy Casar ha pasado a
6'59" y el grupo de los mejores ha pasado a 7'20".
La Toussuire
Tras un estrecho y sinuoso descenso, se ha pasado a ascender el alto de
primera categoría que daba fin a esta etapa en los Alpes.
Era la
primera ocasión que el Tour de Francia subía a
este
puerto de
montaña, que presenta una pendiente media del 6% a lo largo
de
18,4 kilómetros. Rasmussen ha comenzado a
acusar en este puerto todo el esfuerzo
realizado y ha enlentecido su ritmo de subida. En el grupo de los
mejores, Axel Merckx ha comenzado a tirar, pero T-Mobile no estaba
contento con la velocidad que estaba imponiendo y Michael Rogers y Eddy
Mazzoleni han pasado a las primeras posiciones.
En ese momento, Menchov ha atacado,
y tras él han salido Pereiro y Rogers pero
no Landis.
A las primeras de cambio, el líder y gran favorito no
respondía bien. Mazzoleni ha comenzado a tirar con
fuerza
de
Klöden y de Landis, para conseguir atrapar a Menchov y se han
reagrupado con rapidez. Pero Landis estaba dando malos
síntomas.
El ataque de Menchov no ha sido sino el inicio de más
movimientos en el grupo de los mejores, porque desde atrás y
por
la parte derecha ha atacado muy duro Carlos
Sastre.
Y eso ha provocado el comienzo de la debilidad de Landis, con Jose
Azevedo (Discovery Channel) a su rueda, en
un
primer momento, pero que luego se ha quedado solo. Landis estaba
completamente clavado. Hoy sí
estaba quedando al descubierto la debilidad de Phonak
como
equipo. En el día malo de su
líder, no había quién le ayudara.
T-Mobile tiraba para distanciar lo máximo posible para
distanciar a Landis, y Menchov ha hecho un amago de ataque, aunque
luego ha recalculado las fuerzas restantes y se ha parado.
Por delante, Sastre estaba haciendo camino en solitario
y ha atrapado a Leipheimer, que le ha acompañado hasta que
el
ritmo del español le ha reventado. En la cabeza de carrera, Rasmussen
luchaba al máximo contra el
desgaste acumulado de llevar toda la etapa en una
escapada. Detrás, a Landis se le han hecho eternos los
últimos
kilómetros.
Mientras tanto, en el grupo de los mejores rodaban Mazzoleni,
Klöden, Pereiro, Dessel,
Moreau, Evans, Pietro Caucchioli (Crédit Agricole), Cunego y
Menchov y ha llegado el turno de Klöden.
El alemán ha acelerado y ha provocado sólo le
pudieran
seguir Pereiro y Evans mientras Menchov, Dessel y los
demás
se quedaban. En ese momento es donde se ha advertido lo excepcional
del rendimiento de Pereiro, que incluso ha comenzado a marcar el ritmo,
asumiendo que si llegaba con los mejores el liderato era suyo.
Menchov, por su parte, estaba pagando muy caro el atrevimiento de
atacar al principio de La Toussuire cuando realmente no
tenía
fuerzas para ello. Con su temeridad ha ayudado a eliminar a Landis,
pero el ciclista ruso ha sufrido como ayer en la parte final de la
ascensión.
Rasmussen vence
El nuevo bajón de Menchov oscurece en parte la
genial participación de Rabobank en este Tour de Francia.
Rasmussen se ha presentado en meta en solitario, exhausto, pero
victorioso, con los brazos abiertos y mirando al cielo. Es la
cuarta victoria del conjunto holandés en esta
edición,
tras las dos de Óscar Freire y la de Denis Menchov y,
además, Rasmussen se ha hecho con el primer puesto en la
clasificación de la montaña, después
de pasar en
primer lugar por todos los puertos de la jornada. A Rabobank
sólo le ha faltado que Menchov hubiese decidido la
clasificación general, pero quizás eso es mucho
pedir,
tal y como está el Tour de Francia.
Sastre ha
entrado en segunda posición, yendo a tope
hasta el final
y ha conseguido los segundos de bonificación, mientras que
cuando llegaban Pereiro, Evans y Klöden, el txirrindulari
gallego ha demostrado su raza, ha
esprintado para conseguir la bonificación y ha conseguido la
tercera plaza.
Muchos minutos después, Landis ha llegado a meta, destrozado
moralmente
y con la compañía de Merckx. 10 minutos y 3
segundos que
le hacen perder toda esperanza de ganar un Tour de Francia que estaba
acariciando.
Clasificación de la decimosexta etapa
Clasificación
General
Recorrido
y perfiles de las etapas del Tour de Francia
Lista
oficial de corredores y dorsales
Palmarés
del Tour de Francia
Cuadro
de Victorias UCI ProTour 2006
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