El Tour 2006 está de enhorabuena.
Hoy se ha visto una etapa emocionante, de ciclismo de
antaño donde atacaban todos
hasta reventar o ganar. Así pasó
con Michael Rasmussen
del Rabobank, quien atacó en el kilómetro cinco
de la
etapa y no le vieron hasta llegar a meta, en la que entró
como
brillante ganador, después de rodar 175
kilómetros en fuga, ganando la etapa y
conquistando el reinado de la
montaña. Con esta victoria
Rabobank consigue su cuarta etapa,
dos Freire, una Menchov
y otra Rasmussen. Hay nuevo
líder: Óscar Pereiro del
Caisse d'Epargne-Illes-Balears, por la pájara monumental que
padeció el hasta ahora líder y gran favorito Floyd
Landis del Phonak, quien entró en meta
a10'04" del ganador de la etapa. También atacó Levi
Leipheimer del Gerolsteiner, a 70 kilómetros
de la llegada, en la Croix de Fer y perdió en meta
3'24". Menchov pasó
al ataque y en la llegada cedió 3'42". Finalmente Carlos
Sastre
saltó del grupo de favoritos, ocupó el segundo
lugar en
la llegada y, asimismo, es el segundo clasificado en la general
individual del
Tour de Francia.
Beny Arregocés Blanco :: 19 de
julio de 2006
La gran interrogante sigue siendo la misma,
¿quién ganará el Tour 2006?
¿es definitiva
la actual clasificación con Pereiro de líder y
Sastre
segundo? No lo creo, ya que todavía falta
mucho Tour. Queda la
etapa de mañana jueves con 200 kilómetros y
llegada en
Morzine, después de recorrer 5 puertos, entre ellos el
coloso
Joux Plane,
tumba y gloria para muchos ciclistas, como el Tour que
ganó en 1987 el irlandés Stephen
Roche al español Pedro Delgado. Y
la contrarreloj del sábado 22 de julio, con
57 kilómetros y llegada en Montceau-les-Mines
Es curioso lo que hace la falta de líderes
consagrados como Jan Ullrich, Ivan Basso,
Santiago Botero o Alexandre Vinokourov. Se ve un
ciclismo más abierto, más libre y
más ambicioso.
Antes, uno o dos equipos maniataban al pelotón,
como el T-Mobile de Jan Ullrich o el Discovery Channel de
Lance Armstrong. En este Tour todo es
imprevisible, cualquier cosa es posible,
fíjense ustedes, llevamos hablando de tres o cuatro
candidatos a ganar
la ronda gala desde los Pirineos. Llegan los Alpes y seguimos igual,
sólo cambian los cromos, hoy son unos y mañana
pueden ser otros,
nadie puede asegurar con certeza quién será el
ganador
final. ¿Quién pensaba que Landis
perdería
hoy diez minutos? ¿O qué
Pereiro sería nuevamente
líder?
La etapa de Morzine sale a las 11,30 de la
mañana con seis candidatos a ganar la ronda gala,
Pereiro del Caisse d'Epargne-Illes-Balears, Sastre del CSC, Kloden del
T-Mobile, Dessel del AG2R-Prévoyance, Evans del Davitamon
Lotto y
Menchov del Rabobank. La etapa presenta los primeros 50
kilómetros planos y cinco puertos en los últimos
150
kilómetros, lo cual hace que sea una jornada
difícil por
el cansancio acumulado que llevan los participantes y mañana
seguro que veremos desfallecimientos monumentales entre los favoritos.
En cuanto a la contrarreloj del sábado es posible
que
veamos hundimientos por la falta de fuerzas de los ciclistas.
Vamos a recordar las diferencias que hubo entre los favoritos en la
primera crono:
Klöden aventajó a Pereiro en 58", a Sastre en 28",
a Evans
en 6"
y a Menchov en un segundo. Por su parte, Sastre le sacó a
Pereiro
30" de ventaja. Esta última crono es más
difícil que la
primera y hará mella en las sufridas piernas de los
corredores
por la distancia y el recorrido ondulado y sinuoso.
Hay cuatro corredores que están haciendo un bonito Tour: Michael
Rogers del T-Mobile, Christophe Moreau del AG2R, Levi Leipheimer del
Gerolsteiner y Haimar Zubeldia del Euskaltel Euskadi,
ocupan
las posiciones del 7º al 10º respectivamente y entre
ellos
están a 1'21" y a 8 minutos del líder. Si estos
ciclistas
se unen en una fuga y van a por todas puede armarse una gorda y cambiar
el signo de la carrera.
Hay una cosa clara, si finalmente Óscar
Pereiro gana el Tour 2006: nadie podrá negar que fue un
regalo del Phonak por permitir una fuga con 30 minutos
de ventaja, una falta de profesionalidad
increíble.
También serían culpables los
equipos Rabobank y T-Mobile,
por no querer tirar ellos tampoco. El Caisse d'Epargne-Illes-Balears y
Óscar Pereiro ni se lo creían. Pereiro
perdió en
los Pirineos más de veintitantos minutos y de repente el
equipo
del líder le regala 30 minutos y, por tanto, el maillot
amarillo... Amanecerá y veremos.
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