Vamos a conocer la trastienda de la
organización de una vuelta
ciclista. Tomamos el ejemplo de la prestigiosa Euskal
Bizikleta, en la que todos trabajan gratis y por amor al
ciclismo. Dos de sus organizadores, Julían
Eraso y José Antonio Larrea, nos lo
cuentan.
Benyi Arregocés Carrere :: 3 de junio de 2004

José Antonio Larrea
Muchas de las competiciones ciclistas del calendario internacional
tienen como objetivo ganar dinero. En un deporte profesionalizado este
dato es completamente normal. Pero no lo es tanto que una
organización sin ánimo de lucro haya
conseguido situar su carrera entre la elite del ciclismo. Así
sucede con la Euskal Bizikleta. "Todo lo hacemos por
afición. Son muchas cosas dificiles pero
se le va cogiendo el tranquillo", explica Larrea. "Supone mucho
trabajo, pero se está haciendo
bien y contamos con un buen equipo, gracias al cual
mejoramos cada
año más", corrobora el director de la Bicicleta Vasca,
Julían Eraso.
El ciclismo es un deporte que depende completamente de la publicidad,
ya que los organizadores no pueden cobrar entradas a los espectadores.
Los organizadores deben buscar los máximos anunciantes posibles.
Todo se patrocina: la general, los premios de cada
etapa y, sobre todo, las salidas y llegadas de cada jornada
txirrindulari, aspecto que marca cómo será el recorrido.
"Esto último se lo vendemos a
los ayuntamientos y así ellos
hacen publicidad y se promocionan", señala Larrea.
Además, es fundamental que la transmisión de la carrera
sea vendida a una cadena de televisión. La
Euskal Bizikleta ha contado para esta edición con un presupuesto
de 140 millones de las antiguas pesetas, 841.000 euros, que se han
destinado integramente a la carrera.
Otro aspecto importante en toda vuelta que se precie es contar con un
buen plantel de txirrindularis que den espectáculo. "Para
contratar corredores, la situación es dificil
porque el
calendario esta muy cargado y, por ejemplo,
coincidimos con la Vuelta a Alemania, en donde se mueven grandes
cantidades de dinero", señala Larrea. Los equipos
cislistas tienen distinto precio,
según los corredores que acudan. Cuantas más figuras
tengan, más cobran.

Julían Eraso
También se debe pagar el alojamiento a los
equipos extranjeros. Los conjuntos españoles tienen un
acuerdo con
las organizaciones ciclistas para cobrar una cantidad fija al principio
de cada año por este concepto.
La Euskal Bizikleta no se encuentra entre los seleccionados para el UCI
Pro Tour. "No hay diferencias entre nuestra
organización y otras que sí
están en el UCI Pro Tour, como la Vuelta al País Vasco o
la Paris Niza", destaca Julían Eraso. Pero sus organizadores ven
con optimismo la situación. "Tendremos más
facilidades para que vengan mejores corredores, porque
sólo
coincideremos con el Dauphiné Libéré", expresa
Larrea. "A mi la idea del UCI Pro Tour no me gusta nada -confiesa
Eraso-, pero igual es
porque no estamos dentro". Los organizadores no ven posibilidades de
poder entrar en la nómina de carreras elegidas hasta dentro de 3
o 4 años, porque en la UCI
quieren asentarse primero antes de efectuar cambios.
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