Cuando la naturaleza se pone farruca nada se puede hacer,
y, debido al fuerte viento reinante, la segunda etapa de la Vuelta a
Murcia se redujo a correr sólo diez
kilómetros sin que se pelease por la etapa, para evitar
cualquier tipo de accidente. Se
acordó que no hubiera ganador y
que se repitiera el podio del día anterior con los
españoles José Joaquín Rojas (Caisse
D'Espargne) al frente de la general y Manuel Vázquez
(Andalucía CajaSur) en la montaña. La salida fue
a las 16:30 horas y esos diez kilómetros
fueron una marcha cicloturista. El pelotón se
lo tomó con calma, ya que la
tensión había desaparecido, se la
llevó el viento y, por eso, marcharon agrupados y hablando
entre ellos. Si el viento lo permite, se
disputará la tercera etapa entre Puerto
Lumbreras y San Pedro del Pinatar, con 146
kilómetros de viaje y los altos de Purias y Cedacero, ambos
de tercera categoría, el trazado es ideal para los
esprinters.
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