El instinto de supervivencia es la fuerza
motriz más grande en el ser humano. Cuando sale, puede
con
todo y con todos: consigue en las condiciones más
adversas y dificiles el premio anhelado. El ciclismo
colombiano -uno de los mejores del mundo- sobrevive sólo por el
instinto de supervivencia. Se está desaprovechando una de las
canteras
ciclistas más sólidas y rentables del ciclismo
mundial.
Beny Arregocés Blanco :: 23 de septiembre de
2004
Hay corredores muy buenos en Colombia pero no equipos ciclistas
profesionales de primera categoría y se pierden txirrindularis,
que con el apoyo adecuado darían grandes victorias y
alegrías. Felix Cárdenas es un claro
ejemplo de todo esto. Cafés Baqué lo fichó
en 2003 por un mes para salvar al equipo y lo
consiguió: La montaña, etapa de Sierra Nevada y octavo en
la general.
En 2004 Cárdenas se fracturó la
clavícula a mediados de la temporada y el 16 de agosto se
fracturó el radio, fue operado el 20 de agosto y el 4
de septiembre salía en la Vuelta a España, con dolores,
sufrimiento, pero con la necesidad de lograr la supervivencia
de su equipo, o gana o desaparece. Lo intentó en varias
etapas hasta que lo consiguió en la etapa reina de la Vuelta, en
la Covatilla.
Cárdenas se aupó al liderato en la
clasificación general de la Montaña con 126 puntos, seguido
a 19 puntos por Roberto Heras, y en tercer lugar, Santi
Pérez a 24 puntos. Por la general no
ha podido luchar por su estado físico y por la endeblez del
equipo, ya que no es de recibo reforzarlo un mes antes de
empezar la ronda española con nuevos fichajes, sin tiempo de
prepararles y acoplarles: Iván Parra, Heberth Gutiérrez,
David Plaza y Curro García. Si continuan otra temporada
podrán rendir en condiciones y dar el rendimiento adecuado para
el equipo.
Escalador es el que cuando llegan las rampas duras arranca, se
va y mete tiempo a sus rivales. Hay varios nombres en Colombia:
Felix Cárdenas, Freddy González - dos veces
ganador del premio de la montaña en el Giro de Italia -,
Daniel Rincón, hermano de Oliverio, y con grandes dotes
para la escalada. Si un equipo reune a los tres tendría un
potencial único en la montaña, ganando etapas, dando
caña, espectáculo y salsilla a la carrera. Otro ciclista
colombiano que destaca es Mauricio Ardila, que acaba
de llevarse la Vuelta a Gran Bretaña frente a corredores como
Andreas Klöden, entre otros.
Incomprensiblemente los equipos europeos no los fichan,
y cuando lo hacen los ponen a trabajar para
líderes que no ganan, sino que dicen que van a ganar: a
Botero lo pusieron a trabajar para Escartín, Sevilla y Heras en
el Tour y ninguno de los tres triunfó. A Oliverio
Rincón lo trajeron como mula de carga de Alex Zulle y Laurent
Jalabert y tampoco ganaron el Tour de Francia. Desperdiciando
así el talento y la clase de los escaladores colombianos.
En la Vuelta a España hay un escalador asturiano
que parece colombiano: Santi Pérez. Es una gozada verle
correr en la montaña, arranca, se va y mete tiempo a sus rivales.
La necesidad le obligó a luchar y ganar
etapas. Lleva dos victorias: Granada y Sierra Nevada y dos
segundos puestos: Calar Alto y La Covatilla.
Santi Pérez ha estado dos años sin hacer nada por la
desgracia de perder a su novia en un accidente de trafico y
por lesiones a causa de caídas y golpes. Necesitaba demostrar a
todos y, en especial, a su equipo que no había sido un
sueño ni un espejismo y cuando más le
hacía falta surge su instinto de supervivencia
y le pone en bandeja el titulo de la Vuelta a España, a poco que
se lo crea. Entre Heras, Valverde, Mancebo, Nozal y Sastre,
Santi Pérez es el más fuerte y fresco de todos los que
luchan por la general individual y el podio.
Quedan dos etapas de montaña: Avila y Navacerrada, otra de media
montaña en Collado Villalba y se cierra la carrera con una
contrarreloj de 28 kilómetros en Madrid. Si
Santi Pérez tiene fé en si mismo
y actúa en consecuencia en las cuatro etapas, tiene un 60% de
posibilidades de ganar por primera vez la Vuelta a España.
El problema de que el equipo no le acompañe no lo tendrá,
ya que
Alvaro Pino buscará las lógicas alianzas con otras
escuadras y
arroparán a Santi.
Roberto Heras, después de su increible fracaso
en el Tour de Francia 2004, ha sentido la necesidad de ganar, para
demostrar que no está acabado -los rumores dicen que por eso lo
dejó ir Us Postal-, y su instinto de supervivencia le
obliga a luchar para seguir en el estatus de estrella del pedal.
En está Vuelta, Santi Pérez le ha metido tiempo a Heras
en Granada, Sierra Nevada y en La Covatilla y, a este ritmo,
con lo que queda el ciclista de Phonak puede superar al de Liberty
Seguros.
Parece el quiero y no puedo, y precisamente eso es lo que hace
más emocionante el
desenlace de la Vuelta a España.
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