El presidente de la Unión Ciclista Internacional, Pat
McQuaid, ha expresado su parecer en las columnas del periódico
regional francés Sud-Ouest, sobre la
problemática de sus tormentosas relaciones con ASO, la
empresa propietaria del Tour de Francia, y por ende con las tres
grandes vueltas. La organización del Tour de Francia ha
lanzado acusaciones contra la UCI y su presidente. Pretenden aislar a
la UCI y actuar por su cuenta, con el escudo del AMA para los temas
antidopaje. McQuaid dice "esto no es serio".
22 de agosto de 2007
McQuaid, que dice no haber tenido
contactos con los otros organizadores de las grandes vueltas desde que
se acabó el Tour de Francia, les hace un
llamamiento para que vuelvan las aguas a su cauce natural,
evidentemente bajo el mandato de la máxima autoridad del
ciclismo mundial, la Unión Ciclista Internacional. Se trata
de volver a empezar y negociar todos los temas espinosos del ciclismo
profesional, por ejemplo en el ProTour el
número de equipos, el calendario de carreras, los
días de carrera y el dopaje. Pero esto
no significa que la UCI pase a manos de ASO, la
empresa propietaria del Tour de Francia.
Pat McQuaid no eludió la cuestión
del dopaje y en concreto la situación del
equipo Astana. Marc Biver, manager del Astana, tendrá que
explicar en la UCI los casos de dopaje en su equipo, Vinokourov,
Kashechkin, Kessler y hablar también de la
investigación a que está sujeto en Italia Eddy
Mazzoleni. Según sean de convincentes las explicaciones del
manager, puede incluso el Astana perder su licencia de
equipo ProTour.
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