El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha rechazado la apelación presentada por Di Luca al confirmar la suspensión de tres meses, ya cumplida por el ciclista -del 16 de octubre al 16 de enero de 2007-, por hablar por teléfono con el médico Luigi Santuccioni, implicado en la trama de dopaje conocida con el nombre de Oil Drugs. El corredor se defendía alegando que hablaba con el médico por ser éste el médico de cabecera de su familia, según informa La Gazzetta dello Sport en su sitio web. El fiscal pidió primero tres meses de suspensión para Di Luca y luego aumentó su petición hasta los dos años. Pero el juez encargado del caso absolvió a Di Luca y lo declaró inocente, ya que el "hipotético y posible" uso de sustancias dopantes "no ha alcanzado el grado de probabilidad exigido por el artículo 3.1 del Código de la Agencia Mundial Antidopaje".
1 de mayo de 2008
El caso de Di Luca no tiene ni piés ni cabeza, ya que pedir dos años de sanción por hablar por teléfono con un médico -las conversaciones teléfonicas están grabadas- es increible. Si de verdad Di Luca hubiera estado implicado, el fiscal habría pedido desde el principio dos años y no los tres meses que solicitó, pero al ver que Di Luca había apelado ante el TAS entonces aumentó su petición a 24 meses de sanción. Todavía rechina más este asunto al observar que por meras sospechas el fiscal estaba dispuesto a suspender al corredor. Todo esto es lamentable.
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