Siguiendo con las recomendaciones para hacer una buena
preparación invernal de cara a la siguiente temporada,
comentamos ahora la segunda fase de dicha preparación: el acondicionamiento
físico.
Javier Fernández ::16 de noviembre de 2004
ACONDICIONAMIENTO
FÍSICO
Se trata en esta fase de preparar nuestro físico
para las exigencias futuras y de manera un poco más
específica, por ello trataremos de potenciar nuestra fuerza,
elasticidad, velocidad , etc.
Por ejemplo, si trabajamos en el gimnasio, haremos ejercicios para
fortalecer el tren superior (brazos) y tronco, y para adquirir
más resistencia y fuerza en el tren inferior (piernas).
Normalmente se suelen realizar ejercicios con poco peso y
haciendo muchas repeticiones, y ejercicios de gimnasia para
fortalecer otras partes del cuerpo (abdominales, flexiones de brazo…).
Es importantísimo dejarse aconsejar siempre por un monitor
del gimnasio, quien nos planteará una tabla de ejercicios en
función de nuestras características físicas y de
nuestros objetivos. No se trata de ir al gimnasio y ponerse a mover
pesas y aparatos sin ningún criterio, ya que incluso
podrían generarnos alguna lesión.
También se suele hacer entrenamiento en piscina, ya que el medio
acuático nos permite hacer ejercicio sin que nuestras
articulaciones sufran tanto como en otros deportes donde hay más
contacto con la superficie. Nadando conseguiremos fortalecer los
músculos que sujetan la columna vertebral, previniendo las
molestias que a veces aparecen por culpa de nuestra posición
sobre la bicicleta.
Muy importante, y no sólo en esta fase, es el trabajo en
flexibilidad por lo que habrá que dedicar un tiempo
después de cada entrenamiento a este apartado, recordando que
esta condición física se va consiguiendo de manera
progresiva; no hay que forzar demasiado al principio.
Esta fase puede durar unas cuatro semanas y es interesante coger la
bicicleta los fines de semana, pero siempre de manera relajada y
disfrutando, sin sufrir. Es un buen momento para aprender y empezar a
usar un pulsómetro.
Debido a que cada uno de nosotros, nos guste o no, tenemos
cualidades físicas diferentes, y para poder detectar
algún posible problema, es muy aconsejable, casi obligatorio, el
hacer una prueba de esfuerzo con un médico
deportivo, que nos indicará cuál es nuestro estado
físico actual y qué debemos hacer para conseguir alcanzar
nuestros límites.
Continuará…
Tercer Capítulo: Las
bicicletas son para el verano (III)
Primer Capítulo: Las
bicicletas son para el verano (I)
Envía la noticia por correo electrónico 
Imprime la noticia
|