El campeón portugués Manuel Cardoso (Paços de Ferreira, 1983) dio al Footon-Servetto-Fuji su mayor momento de gloria hasta la fecha al obtener una victoria en la tercera etapa del Tour Down Under con un ataque en los metros finales. El luso se muestra cauto ante el resultado obtenido. En sus últimos días de entrenamiento en Portugal antes de partir este viernes hacia la Challenge de Mallorca (7-11 de febrero), Cardoso mira con ilusión hacia los próximos meses de competición.
:: 2 de febrero de 2010 ::
¿Tiene Manuel Cardoso otra mentalidad tras la victoria en Stirling ante Valverde y Evans?
Apenas he cambiado mi actitud hacia la competición desde que se consiguió aquello. Sencillamente, esta victoria únicamente ha aumentado mi confianza; me ha demostrado que puedo estar en lo más alto, con los mejores, pero no podemos vivir agarrados al pasado. Lo importante es mirar hacia delante, conseguir buenos resultados y esforzarse en el día a día para seguir aportando triunfos al equipo.
¿Luchar por éxitos en el UCI ProTour como el de Australia conlleva otro tipo de preparación?
Nada que no hubiésemos hecho otros años. Mis hábitos no han cambiado por el salto de equipo: sólo empecé a trabajar un poco más temprano, apenas unos días antes que en otras campañas. Siempre he dado el máximo y he trabajado a diario para rendir en otros equipos, y aquí podemos estar satisfechos porque todo el esfuerzo ha salido bien y ha merecido la pena.
Se te describe como un sprinter con menor punta de velocidad que los grandes, pero con mayor aguante en la montaña. ¿Es esta afirmación una virtud o un acicate para seguir progresando?
No es más que el estilo de carrera que más me gusta. Me adapto bien a cualquier tipo de esprint, pero las llegadas con cierta subida me van mejor: uno sólo tiene que cuidar sus fuerzas, no estar pendiente solamente de la colocación. Si estás bien de fuerzas, en una llegada como en la que vencí en Australia te manejas muchísimo más fácil que en un esprint llano, y es por lo que siempre me he sentido atraído por esos finales duros. Cuando, en la presentación del equipo, hice aquella afirmación sobre querer ganar a Cavendish, no estaba expresando más que un sueño: seguir mejorando, superar dificultades y batir a los mejores en su terreno, como todos aspiramos.
¿Cuáles son tus objetivos inmediatos en esta temporada, y, sobre todo, qué ambiciones tienes ahora para 2010 después de lo conseguido?
El objetivo, más allá de rendir bien en la Challenge de Mallorca o en la Volta ao Algarve, que son mis próximas carreras, es estar delante el mayor número de etapas posible. En Australia se ha visto lo complicado que es el trabajo de un esprinter: unos días estás fuerte y te sitúas adelante, y otros días no encuentras las fuerzas y quedas fuera del sprint. Pelearemos por estar delante en las muchas citas favorables de la primera parte de la temporada, y luego trabajaremos fuerte para la segunda mitad, con la opción de estar en carreras de tres semanas. Es un sueño, porque jamás he participado en ninguna, pero aunque sea uno de los corredores con más opciones, sé que no será fácil, ya que hay muchos corredores jóvenes que pelearán su plaza. Mi objetivo también es el Mundial de Melbourne. Una vez terminada la temporada 2009, hablé con los técnicos de la Federación Portuguesa y lo dejé claro: otros años, el recorrido no me favorecía o aún era muy joven, pero para 2010 estaré fuerte e intentaré conseguir un buen resultado.
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