"Me gusta pensar que, a pesar de mis casi 39 años, estaré mejor el año próximo que este año, dijo Lance Armstrong, rodeado por un enjambre de micrófonos y cámaras. Tengo la ventaja de tener una temporada más en las piernas con el entrenamiento y las carreras en que las que voy a participar". "El año pasado, las contrarrelojes eliminaron a media docena de rivales, algo que estuvo bien. Aquí en 2010, los rivales serán probablemente más numerosos a la llegada de la montaña. Tácticamente y técnicamente será una carrera diferente la del año próximo y habrá que tener un buen equipo".
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