El Tour es la prueba reina del ciclismo mundial,
es duro, implacable, difícil y engulle a los inexpertos. Hoy le
tocó el turno a Menchov, Zubeldia y Mayo. No es lo
mismo brillar y ganar en la Dauphiné Libéré
que hacerlo en la ronda francesa.
Miguel Indurain corrió
7 Tours para poder ganar el primero, y, además, se retiró
en los 4 primeros que disputó. Así que todos los
que aprecian la clase ciclista de Haimar y de Iban deben saber que el
futuro puede ser de ellos. Aprendiendo de los errores y analizando por
qué fallan ellos y los otros rivales no. El fallo de sus fans es
encumbrarlos antes de tiempo y exigerles lo que no pueden dar, y cada
cosa a su tiempo.
Para ganar la carrera francesa hay
que
perder como maximo un minuto en las contrarrelojes planas,
de más de 50 kilómetros, y en la montaña ir con
los grandes o sacarles diferencias de tiempo. Mayo tiene que mejorar
mucho en las cronos planas y Zubeldia en la alta montaña. Esto
se aprende con la experiencia o no hay nada que hacer, por eso es
importante correr sin presión mediática.Beny Arregocés Blanco :: 6 de julio de 2004
Antes de empezar el Tour, inexplicablemente
muchos enterraron
a Lance Armstrong con argumentos peregrinos y sin fundamento,
cuando sólo por verlo correr hay que aplaudirlo: por su
palmares, por su inteligencia en carrera y por su fortaleza mental, que
le permite superar cualquier obstaculo. Tenemos la suerte de
poder presenciar la posible consecución del sexto Tour de un
campeón. Lo mismo pasó con I
ndurain en
1996 y con Bernard Hinault en 1986.
Hoy, en unas horas,
Zubeldia y Mayo han aprendido
más que en dos años de carrera, así que
deben hacer
borrón y cuenta nueva.
Todavía pueden realizar cosas bonitas en este Tour, seguir con su
admirable
progresión ciclista y prepararse para
luchar y
creerse lo buenos que son.
Se está creando un
debate ficticio acerca de
si el lote de favoritos debió esperar a Mayo y Zubeldia. Algo
que parece esperpéntico, ya que
en los 91 años
de existencia del Tour nadie ha esperado a un
corredor por caída, porque eso es un lance más de la
competición. Acuérdense de cuando cayó
Beloki, nadie le esperó y la carrrera siguió su curso.
Mañana se disputa la
contrarreloj por equipos,
Cambrai-Arras, de 64,5 kilómetros, totalmente plana. Los equipos
favoritos son Liberty Seguros, Phonak, Us Postal, CSC, y T-Mobile. El
Euskaltel Euskadi puede acusar el varapalo sufrido hoy, pero lo
aconsejable es tomarse la etapa como inventario y disfrutarla, ya que
su oportunidad llegará en otro año.