La montaña es el mejor aliado del corredor tejano,
siempre ha sentenciado en las primeras jornadas de ascenso. Pasó
así en los 5 Tour anteriores y en éste ha repetido la
fórmula. Nos quedamos sin palabras para contar su hazaña.
Ganó la etapa Lannemezan-Plateau de Beille de 205,5
kms., con 7 puertos, sin despeinarse, como y cuando
quiso, y llevó como compañero de viaje a Ivan Basso del
CSC. Sacó diferencias abismales, por ejemplo 37,40 minutos a
Iban Mayo e Igor González de Galdeano; 21,35 a Aitor
González, Roberto Heras cedió 21,35. Se retiraron durante
la etapa Hamilton, Zubeldia y Menchov. A Jan Ullrich le endosó
2,42 minutos. De momento sólo se le resisten Ivan Basso que
llegó con él en el mismo tiempo y Andreas Kloden que
perdió 1,27 minutos. Armstrong será el primero en
ganar 6 Tour consecutivos y le faltan 7 etapas para lograrlo.
Beny Arregocés Blanco :: 17 de julio de 2004
Los Pirineos siempre han sido testigo de grandes gestas ciclistas y la
de hoy de Lance Armstrong es algo que sólo está al
alcance de grandes campeones y para más inri, es la sexta vez
que lo hace, unas veces en Pirineos y otras en los Alpes. Esto me
recuerda que ayer se cumplieron 20 años de la gesta de
Lucho Herrera, el 16 de julio de 1984 en la etapa
Grenoble-Alpe D´Huez, con 5 puertos y 158 kilómetros. Lucho
atacó y se fue con su estilo característico de la
compañía de Laurent Fignon a quien le dijo ciao,
posteriormente cazó a Bernard Hinault y
dejándole atrás entró en meta como ganador.
Fue el primer txirrindulari aficionado del mundo en ganar una etapa en
el Tour de Francia. Por cierto, Fignon hizo segundo en esa
etapa y también fue segundo en 1987 cuando Lucho Herrera
ganó la Vuelta a España.
Decepcionante actuación española
Los equipos ciclistas españoles han defraudado las expectativas
de sus aficionados y han fracasado rotundamente. De
los tres equipos presentes sólo se salva Illes Balears
Banco Santander, con la actuación de
Paco Mancebo en las dos etapas pirenaicas, aunque su
situación mejoraría si no atacara a destiempo, por
ejemplo en la etapa de hoy atacó para puntuar en los premios de
montaña, ¿y para qué? Si Virenque, que es el
líder de la montaña, le saca muchos puntos... Ayer y hoy
atacaba, se iba y a 300 metros el lote de ciclistas lo volvía a
capturar, total que malgastaba inútilmente sus fuerzas y luego
lo pagaba en meta quedándose sin fuelle para estar en cabeza.
Daba la impresión de ser ataques publicitarios. Mancebo
debería hacerle caso a la biblia del ciclismo, su entrenador
Eusebio Unzue, seguro que le echa un buen regaño.
Del Liberty Seguros, nos imaginamos el
cabreo que tiene Manolo Saiz, un ganador nato, con la
actuación de su equipo y en especial con Roberto Heras.
Porque no parece de recibo que a un buen escalador le
metan 27 minutos en dos etapas de alta montaña. Fichar
a un líder, ponerle a su disposición todo un equipazo y
que luego te falle, desmoraliza al más valiente. Total que al
bueno de Manolo sólo le queda el intentar ganar alguna etapa con
su equipo.
El Euskaltel Euskadi que venía con la
expectativa de Iban Mayo y su excelente trayectoria pre Tour:
victorias en La Vuelta al Pais Vasco, Clásica de
Alcobendas,Vuelta a Asturias y Dauphiné Libéré y
además con el 5º puesto de Haimar Zubeldia en el 2003 en la
ronda francesa, ha fracasado con estrépito.
Ayer en la Mongie perdió Zubeldia más
de 18 minutos y hoy se ha retirado en plena carrera
por problemas en la rodilla. Mayo entró con los
esprinters a 37,40 minutos, después del lamentable
espectáculo que montó en la etapa al quererse retirar,
bajándose de la bicicleta en una actitud infantil, y menos mal
que le salvó la ejemplar actuación de sus
compañeros Unai y David Etxebarría, así como la de
Iñigo Landaluze que le impidieron retirarse. Fabian Cancellara
del Fassa Bortolo y Chente García Acosta del Illes Balears
también le animaron a seguir en carrera. Me recordó
la actitud de un niño cuando suspende asignaturas en el colegio
y no quiere enseñar las notas a sus padres. Asimismo,
ayudó a que Mayo siguiera, los consejos de Julián Gorospe
su entrenador y los de su manager Miguel Madariaga. Nos imaginamos que
lo que no quería Mayo era que le viera entrar en el
vagón de cola la afición del Pais vasco, que se desplaza
por miles a ver las etapas de los Pirineos y a animar a sus ciclistas y
en general al pelotón. A Iban Mayo se le olvidó que
televisaron en directo las 6 horas y pico que duró la etapa
para Euskadi, y que toda la afición se enteró de lo
que pasó.
En descargo de Mayo hay que decir que le ha podido la
presión mediática, tanto de aficionados como de medios de
comunicación, al exigirle más de lo que podía dar.
Casi nada, sólo se le pedía podio o que derrotara a Lance
Armstrong, tal como lo hizo en la Dauphiné Libéré.
Cuando repetir la actuación del año pasado hubiera sido
un gran triunfo. Tanto Zubeldia como Mayo son dos grandes ciclistas,
jovenes y con tiempo por delante para coger experiencia en el Tour.
Indurain después de correr 7 Tour, al octavo ganó el
primero. Armstrong participó en 4 Tour y en el quinto
ganó el primero. No hay que presionarles tanto, y sí
animarles y apoyarles en su carrera. Johan Bruynel comentaba que
Mayo "estaba muy fuerte en mayo y junio, lo que le ha perjudicado de cara
al Tour, al quedarse sin fuerzas”.
Rivales de Armstrong
Parece que son Ivan Basso del CSC a 1,17 minutos y Andreas
Kloden del T-Mobile a 2,58 minutos. Ambos han hecho hasta
ahora una buena carrera, pero Basso en contrarreloj individual pierde
mucho tiempo, y quedan dos, la cronoescalada de Alpe D´Huez de 15
kilómetros y la crono plana de Besancon de 55 kms. En mi
opinión puede optar al podio, pero lo va a tener difícil
con Kloden un buen contrarrelojista o al menos se defiende bien.
Ayer en los Pirineos, quedó 3º a 20 segundos y hoy 4º
a 1,27 de Armstorng y Basso. Falta ver lo que hace Ullrich porque si se
recupera, que lo ha hecho en los 5 Tour en que ha quedado segundo,
puede hacer que él y Kloden queden 2º y 3º en el
podio. A priori parece más fuerte el equipo T-Mobile de Ullrich,
Kloden, Botero, Zabel, que el CSC de Basso, Sastre, Julich, Bartoli,
pero la carretera decidirá quién es el equipo más
fuerte y quién quedará antes en la
clasificación general.
Hay una serie de ciclistas españoles enrolados en
equipos europeos, que aunque hasta ahora han brillado, no se
puede esperar que ganen el Tour, como mucho una
etapa. Hablamos de Óscar
Pereiro, Óscar Sevilla, José Enrique
Gutiérrez, Santi Pérez, Santos González del
equipo suizo Phonak. De Carlos Sastre del CSC y de Aitor
González de la
escuadra italiana del Fassa Bortolo. También está Juan
Miguel Mercado
del Quick Step y Mikel Aztarloza del AG2R francés.
De todos estos hay un corredor del que la gente habla en
España y es Óscar Sevilla, el clásico ejemplo de
ciclista publicitario. Todos hablan de lo que puede hacer y al final
nunca hace nada, ni gana nada, pero todos hablan de él. Al
entrar en meta en el puesto 18º a 6,39 minutos y preguntarle
la radio española que como así entraba tan
rezagado, contestó tan pancho, que Hamilton se había
retirado y que Mayo perdía más tiempo...
La afición de Euskadi
Los aficionados vascos animaron los dos días de estancia
en los Pirineos, tanto en la Mongie como en Plateau de Beille,
con cánticos y banderas. Casi todos iban con la camiseta naranja
del Euskaltel Euskadi, dando colorido y un espectáculo sin
igual. Miles de vascos alineados a ambos lados de la carretera,
haciéndoles pasillo a todos los corredores y vehículos
acompañantes, a lo largo de todo el puerto.
Nos da tristeza que algunos desaprensivos se hayan metido con
Lance Armstrong, insultándole y amenazándole.
Lo mismo que con Johan Bruynell, entrenador del corredor
tejano, a quien le insultaron y le golpearon el coche. Los vascos se
caracterizan por animar a todos los ciclistas, dándoles aliento,
agua y de vez en cuando al que se queda un empujoncito para ayudarle a
subir el puerto. Armstrong declaró a los medios de
comunicación: "estoy sorprendido por los insultos y amenazas que
he recibido, y he pasado miedo”. Da pena que unos pocos puedan
perjudicar el buen nombre de la afición de Euskadi.