La etapa de hoy en el Giro de
Italia, Pordenone-Passo Di San Pellegrino, en los Dolomitas,
ha sido testigo de un gesto poco usual entre los ciclistas,
el alemán Jens Voigt le ha cedido el triunfo
de etapa a su compañero de escapada, el
vasco Juan Manuel Gárate,
dándole una palmadita y diciéndole que se fuera a
meta a ganar que él no iba a disputar la etapa. Garate,
sorprendido y agradecido, saltó como un resorte y puso rumbo
a la llegada pero antes se dio la vuelta y le dio las gracias a Voigt. Una postura inteligente del CSC de
Ivan Basso ya que con este gesto ha conseguido que el
Quick Step esté en deuda y seguro que se lo
devuelve en el Tour de Francia 2006. Tirando abajo una escapada,
llevando al pelotón a mil por hora en los momentos claves de
la etapa, etc. Toda ayuda será poca en
la ronda gala, una carrera abierta y muy disputada, con
muchos aspirantes y para controlar un Tour así, se
necesita ayuda de otros equipos. Basso está corriendo
en plan campeón y haciendo amigos,
hoy le dio relevos a Simoni y le
ayudó en su lucha particular con J.E.
Gutiérrez por el segundo puesto de
la clasificación general individual.
La unión hace la fuerza.