El Mundial es la clásica
más bella y anhelada de la temporada ciclista,
por ejemplo Paolo Bettini tuvo que esperar diez
años para ganarla. Se necesita una dosis de
sangre fría, tranquilidad, atacar en el momento apropiado y
salir al corte ganador, además de estar siempre en cabeza en
las tres últimas vueltas. Todo esto lo entendió a
las mil maravillas Samuel Sánchez,
quien a falta de 700 metros para llegar a meta, en una curva en bajada
atacó en el momento justo, ni antes ni
después, además llevaba lastre encima, con
Valverde a
cuestas. Otros dos corredores aplicaron bien la
lección saliendo al corte de Samuel, Bettini y Zabel. El
corredor asturiano se sacrificó llevando a todos
casi hasta la meta, justo cuando Bettini se abrió
para ganar y llevarse el oro. Valverde
falló en el momento clave, -ni
hacer ni dejar hacer- seguramente por ir a su bola durante la
carrera y España perdió el oro.
Beny Arregocés Blanco :: 25 de
septiembre de 2006
Si Sánchez hubiera hecho su carrera sin tener que
arrastrar a meta a Valverde, hubiera
aprovechado el duelo entre Bettini y Zabel, atacando y ganando el oro
del mundial. Esto me recuerda el Mundial de Colombia en
1995 cuando Abraham Olano ganó el oro por
atacar en el momento justo
para desesperación de Miguel Indurain. A falta de dos
vueltas
pinchó Indurain, entonces el corredor navarro
sacó a
relucir su potencia y empalmó con la cabeza del mundial en
la
última vuelta y nada más llegar al grupo
atacó
Abraham Olano, sembrando el desconcierto en la cabeza de carrera con la
duda de ir a por Abraham o vigilar a Miguel. Instantes que
facilitaron la medalla de oro para el corredor guipuzcoano que
ganó la carrera en un clima de suspense, al más
puro
estilo de Alfred Hitchcock, por sufrir un pinchazo a 500 metros de la
meta y conseguir llegar el primero.
Otro caso similar sucedió con el
holandés Joop Zoetemelk quien en el mundial
de 1985 en Italia demarró a 300 metros de la meta y nadie
del grupo cabecero pensó que el abuelo del
pelotón con 39 años y 17 de profesional
llegaría el primero a meta. Por suficiencia lo dejaron hacer
y Joop se llevó el oro, la
plata fue para el estadounidense Greg Lemond y el bronce para el
italiano Moreno Argentin.