Euskaltel Euskadi no se merece la situación
que está pasando y la afición no
lo entiende. Primero, su manager general
Miguel
Madariaga ha realizado unos cambios que
han
resultado traumáticos, despedida a la brava
de
Julián
Gorospe, bajada de los ingresos económicos de los
ciclistas punteros, aunque es verdad que a otros se les han subido los
emolumentos, como por ejemplo a Samuel Sánchez.
Contratación de un nuevo entrenador,
Jon
Odriozola, además de
muchas otras
cosas que implantadas de repente se
podrían
interpretar mal, así por ejemplo el nuevo
código ético que obliga a estar localizados a los
ciclistas las 24 horas del día, incluso en sus
fechas de descanso y, por último, la salida
inesperada del equipo de
Iban
Mayo.
Beny Arregocés Blanco :: 10 de
octubre de 2006
Las cosas impuestas tienen muchas posibilidades de salir
mal, lo mejor es consensuarlas, sobre todo si se trata
de un grupo humano o equipo de ciclismo como el Euskaltel Euskadi.
Aquí se valora por encima de todo que los ciclistas o son
nacidos en Euskadi la gran mayoría o se han
hecho deportivamente en el País Vasco, como el caso del
asturiano Samuel Sánchez.
Por eso, la no
renovación de Iban Mayo ha levantado tanta
expectación entre los aficionados, es uno de
sus ídolos. Por algo la afición vasca es admirada
y aplaudida en todo el mundo, sabe y entiende de ciclismo y en todas
las carreras importantes se ven las Ikurriñas en todo el
recorrido. Debido a eso, a veces los ciclistas abusan y exigen
cosas que en otros sitios no les darían nunca.
Es importante cuidar a Euskaltel Euskadi, ya que
mientras
el equipo se mantenga en el UCI ProTour, la cantera vasca siempre
tendrá salidas, como los casos de Igor
Antón
o David López.
Miguel
Madariaga debería reflexionar y darse cuenta de
que a las malas no se consigue nada y a veces cediendo se gana. Lo
importante no es vencer en una batalla, sino ganar la guerra. En este
caso no hay ni vencidos ni vencedores, lo que importa es cuidar y
formar a esa espectacular cantera vasca, intentando que no se escape
ningún valor.
Lo fundamental para Euskaltel Euskadi es seguir en la
brecha e intentar corregir los errores cometidos y sobre
todo no crear falsas expectativas a los aficionados. Hay que saber
disfrutar de cada victoria y pedir a cada uno lo que pueda dar de
sí, ya que el que da lo que tiene, ha cumplido con su deber
y no se le puede pedir más.