El mundo del ciclismo está patas arriba,
con la Operación Puerto en primera fila. Ivan
Basso ha declarado, a través de su abogado, que
Bjarne Riis nunca le pidió que se hiciera
exámenes de ADN en los años que estuvo en el CSC.
Por otro lado, Manolo Saiz afirma que hubo
irregularidades en la documentación que originó
que su equipo no pudiese participar en el Tour de Francia 2006,
y por ello el Teniente de la Guardia Civil, Enrique Gómez, y
Rafael Blanco, director del Comite Superior de Deportes (CSD),
están imputados por
prevaricación y falsedad de documento público.
El CSD recibió el documento 116 del caso y el juzgado que
lleva la
investigación también dispuso del mismo documento
116, pero se ven ciertas diferencias entre uno y otro.
Pero lo más
delirante es la carta que envía el presidente
de la UCI, Pat McQuaid, al Secretario de Estado para el
Deporte, Jaime Lissavetzky, diciéndole que se le hace cuesta
arriba esperar el final del juicio previsto para verano de 2007, ya que
no puede impedir que los corredores, presuntos inocentes, participen en
el calendario de 2007.
:: 30 de noviembre de 2007 ::
Surgen multitud de preguntas ante tantas cuestiones y no se saca nada
en claro, sólo parecen existir las ansias por
destruir a Manolo Saiz y a 58 ciclistas,
inocentes hasta que el juez que lleva el caso
diga si son o no culpables. Todavía recuerdo las
declaraciones que hizo Eufemiano Fuentes en un programa de radio: "En
el Tour están corriendo corredores que son pacientes
míos y en la lista que ha salido en los medios hay ciclistas
que ni siquiera conozco como Alberto Contador y además no
entiendo que se publique una lista incompleta y se hayan quitado otros
nombres". Ojalá que el juez de la Operación
Puerto pueda descubrir la trama que se esconde de este caso y se
castigue a
los culpables, y que se sepa quién era
el que filtraba a determinados medios datos del caso, cuando estaba
decretado el secreto del sumario y a cambio de qué.
El ciclismo siempre recibe todas las críticas y,
sin embargo, es la actividad deportiva con más controles
antidoping. El público está cansado del
tema del dopaje y lo que quiere es ver competir a sus ídolos
y animarles en las carreteras. Da la sensación de que
determinadas entidades quieren que ganen ciclistas concretos y la
Operación Puerto les viene como anillo al dedo para eliminar
rivales.
Otro asunto que huele mal es el caso Landis y su presunto
positivo por testosterona, el laboratorio
nacional de detección del dopaje de Chatenay-Malabry (LNDD),
en Francia, reconoció el error cometido en
una de las muestras de orina de Floyd Landis al tener
distinta numeración, ¿cómo se puede
decir que esa muestra de orina pertenece a Landis? Todo huele mal y
aquí no se trata de defender nacionalidades sino la carrera
profesional de Floyd Landis que pasó el resto de los
controles sin problemas y nunca antes había dado positivo
por testosterona en su trayectoria ciclista.