:: 11 de enero de 2007 :: El corredor
estadounidense sigue su campaña para restablecer su
prestigio ciclista y desvanecer de una vez por todas la
imagen de dopaje por testosterona que arrastra desde el pasado Tour de
Francia. Sigue insistiendo que todo se debe a un error
del laboratorio francés encargado del control antidoping y
exige que se le restituya su honor y pueda seguir
compitiendo en la carrera francesa con el reconocimiento de la Europa
ciclista. Además de la batalla judicial en varios frentes
que sigue para demostrar su inocencia, también
se prodiga en medios de comunicación,
como prensa, radio, televisión y sitios web
para mantener su popularidad y su deseo de volver a ganar el Tour de
Francia y exhibirlo en los Campos Eliseos como señal de su
victoria.