Alberto Contador retoma mañana
la competición en la Vuelta a Castilla-León.
Después de su
triunfo
en la París-Niza, el corredor de Discovery Channel
espera comprobar su recuperación tras el esfuerzo en las
carreteras francesas, donde también conquistó el
liderato en la clasificación del UCI ProTour, que
sigue
liderando tras la Milán-San Remo del
sábado. Éstas son sus impresiones antes de tomar
la salida en la ronda castellana.
:: 25 de marzo de 2007 ::
¿Qué ha significado el triunfo en
París-Niza?
Ha sido un poco mi confirmación en el panorama ciclista
internacional. Esta carrera la tenía en el punto de mira y,
desde enero en la concentración de California, hablamos y
decidimos que iría a disputarla. Tanto los directores del
equipo como el preparador, Pepe Martí, han trabajado para
ello y todo ha salido perfecto.
¿Cuál es tu programa a partir de
aquí?
Continuaré la competición con
Castilla-León, a ver qué tal he recuperado de
París-Niza, y luego correré el País
Vasco, que es otra vuelta que me gusta mucho y que se me suele dar
bien. Por último, correré las clásicas
belgas, Lieja, Amstel y Flecha, antes de tomar un descanso para volver
luego en el Dauphiné Libéré antes del
Tour de Francia.
¿Te ilusiona ser el líder del
ProTour?
Sí, a todo el mundo creo que le gusta ser el
líder de este ránking, lo mismo que antes era el
de la UCI. De todas maneras, creo que en las clásicas me lo
quitarán, pero para mí es un orgullo estar un
tiempo en el número 1.
¿Cuáles serán tus
próximos grandes objetivos?
El principal es el Tour de Francia, aunque en la Vuelta al
País Vasco también me gustaría acabar
delante, pero tal vez ya se me haga un poco largo mantener el momento
de forma.
Después de estos primeros meses, ¿el cambio de
equipo te ha sentado bien?
Desde la primera carrera, en Mallorca, el equipo ha confiado
muchísimo en mí y me han tratado de la misma
manera que si llevara mucho tiempo con ellos. Afortunadamente, cuando
el equipo ha trabajado para mí he podido responder con la
victoria, que no es nada fácil.
¿Qué es lo que más te ha gustado en el
Discovery?
Varias cosas. La principal, la gran libertad que tiene cada corredor en
los pequeños detalles. Somos profesionales y se considera
que sabemos lo que debemos hacer. Otra buena cualidad es que en el
equipo todos conocen su misión y está muy bien
dirigido, lo que hace que los resultados sean algo más
fáciles de conseguir.
¿Y qué echas de menos de tu antiguo
equipo?
Echo de menos a algunos amigos y compañeros, pero como la
mayoría está en otros equipos, es
cuestión de tiempo volver a encontrarlos. Lo que
más siento es los compañeros que no han podido
encontrar equipo todavía.
¿Con qué corredores te llevas mejor?
Con todos, pero con los españoles hay una
relación especial, claro. Hay un gran ambiente con Noval,
Egoi y Chechu, con el que he compartido muchos días
habitación.
¿Has avanzado con el inglés o se
puede sobrevivir sólo con el español en este
equipo?
Conmigo están teniendo paciencia con el inglés.
He estado estudiando hasta empezar las carreras y ya me defiendo bien
en las carreras y en las reuniones, aunque todavía no
podría dar una rueda de prensa en inglés.
¿Has hecho mejoras técnicas en la bici, en tu
posición?
Lo que más he cambiado ha sido la forma de trabajo, que es
más específico y trabajo por watios en vez de por
pulsaciones. He hecho menos volumen que otros años y el
resultado está siendo bastante bueno. En las cronos
también hemos mirado la aerodinámica, pero
pensando siempre en la comodidad. Además, estoy trabajando
una vez a la semana con la ‘cabra’, cosa que no
había hecho hasta ahora.
¿Hay menos presión en un equipo extranjero pera
un corredor español?
En mi caso sí, pero no sé si es porque te dan
tanta confianza que al final sólo tú mismo te
metes la presión. También es verdad que
aquí pasas un poco más desapercibido para la
prensa y eso a veces es bueno.
¿Qué esperas a partir de
mañana en la Vuelta a Castilla-León?
Llevamos un equipo fortísimo, con Leipheimer, Danielson,
Basso… Cualquiera puede ser candidato para la general,
así que en la contra reloj del primer día veremos
cómo están las fuerzas y para quién
hay que trabajar. Personalmente creo que estaré bastante
más relajado que en París-Niza, pero sin
descartar nada.