Patrick Sinkewitz, que dio positivo en el pasado Tour de Francia,
confiesa
en el semanario alemán Der Spiegel haber
usado testosterona y realizado autotransfusiones de sangre.
Él mismo se aplicó un gel de testosterona la
noche del 7 de junio, lo que provocó el positivo de dopaje
en un entrenamiento posterior que propició su
suspensión,
admitió el ciclista en
el semanario germano. Entre noviembre de 2005 y julio de
2006, hizo que se le practicasen, por propia iniciativa,
autotransfusiones por parte de los médicos Lothar Heinrich y
Andreas Schmidt, por entonces asesores de T-Mobile. Sinkewitz afirma
que ambos médicos accedían a estas
prácticas "a disgusto", para evitar que fueran los propios
ciclistas quienes se lo hicieran.
3 de noviembre de 2007
La Oficina Federal de lo Criminal (BKA)
registró los despachos y las viviendas de esos dos
médicos por presunta vinculación con casos de
dopaje en T-Mobile.
La fiscalía de Friburgo
ha abierto un expediente contra los sospechosos, que han
sido suspendidos de su trabajo en el departamento de medicina deportiva
de la Universidad de Friburgo.
La
suspensión de Sinkweitz del Tour hizo que la
televisión pública alemana interrumpiese las
transmisiones en directo de la ronda francesa, por considerar
que ésta había quedado en entredicho tras las
sucesivas confesiones de dopaje de ciclistas o ex ciclistas de T-Mobile.