"El pasaporte biológico conllevará
un incremento de sancionados", dice el presidente de la
UCI el irlandés Pat McQuaid. Dicho pasaporte lo
deberán tener todos los ciclistas en 2008.
"No hará falta detectar una sustancia para descubrir a los
que están haciendo trampas. Se producirá un
incremento en el número de ciclistas sancionados",
manifestó McQuaid durante la
última sesión de la primera
jornada de la Conferencia Mundial Antidopaje de Madrid,
centrada en el "Panorama futuro del antidopaje". "Unos
700 ciclistas van a recibir un pasaporte biológico
y este enfoque va a necesitar que de los 9.000 controles
hechos en 2007 pasemos a 18.000 en 2008,
para determinar el perfil del análisis de sangre de cada
uno. Este seguimiento va a hacer que el dopaje sea mucho más
difícil de practicar con posibilidades de éxito",
dijo McQuaid.
15 de noviembre de 2007
McQuaid habló de "progresar hacia un deporte más
ético" y destacó que la UCI
será "la única que aplicará sanciones
por ese pasaporte", en el que estarán
registrados sus niveles sanguíneos y urinarios y
permitirá detectar cambios anormales en los mismos como
indicio del uso de prácticas dopantes.