Tras haber dedicado tiempo a otras actividades deportivas y haber
realizado ejercicios físicos que nos permitiesen ganar fuerza y
resistencia llega ya la
fase de empezar a dar pedales.
Javier Fernández :: 18 de noviembre de 2004
ENTRENAMIENTO
ESPECÍFICO PARA LA BICICLETA
Es ahora cuando debemos retomar el contacto con “la burra”,
haciéndolo lógicamente de una
manera progresiva.
Al principio, y en la mayoría de los casos, cuando empezamos a
“tocar” la bici, llegará nuestro amigo inolvidable:
el
dolor de culo. Esto nos pasa a la mayoría de
cicloturistas que dejamos la bici una temporada. No te preocupes, es
cuestión de dos o tres días.
Como en las fases anteriores, el grado de exigencia en este
entrenamiento dependerá de nuestro nivel de ciclismo y
objetivos. Por supuesto que una persona que tenga unos objetivos altos
en el mundo de cicloturismo deberá seguir un plan
metódico de entrenamiento, siguiendo una progresión en
las cargas de trabajo y realizando sesiones que le permitan sacar el
máximo partido a su físico. Hablamos de planes de
entrenamiento semanales específicos.
Como nos estamos dirigiendo a personas que se están iniciando en
esto del cicloturismo, bastará con decir que debemos empezar a
montar en bici de manera tranquila. Para el que pueda, es recomendable
salir un par de días entre semana, con un máximo de 3
horas de pedaleo. Los recorridos de estos días
no deben
tener muchas subidas; a poder ser sólo una. Sal al
principio calentando de manera suave durante unos minutos.
Después mantente dentro de un ritmo cómodo pero ya un
poco más alto (130-150 pulsaciones). Al final del recorrido baja
otra vez el ritmo para relajar. Las salidas de los fines de
semanas se pueden aprovechar para hacer más kilómetros y
en grupo.
A medida que vayan transcurriendo las semanas y te vayas encontrando
más cómodo deberás ir haciendo
picos de
intensidad en tu recorrido (160-170 pulsaciones) durante
períodos cortos de tiempo.
Una buena práctica de entrenamiento ya con la bicicleta son las
series.
Te hará ganar mucho en recuperación y resistencia. Si
puedes, es interesante que algún médico deportivo te
indique qué series debes hacer en función de tus
condiciones físicas.
Conforme vaya avanzando la temporada y vayas aumentando progresivamente
el número de horas y kilómetros de entrenamiento,
irás encontrándote más fuerte. Sólo es
cuestión de tiempo.
Recuerda que es muy importante
descansar y que
entrenar demasiado fuerte y de manera desorganizada nos puede hacer
“enfermar” de sobreentrenamiento.
Si eres principiante en esto del cicloturismo, te
damos unos consejos generales:
- Acostúmbrate a no engordar demasiado en invierno. Empezar
la termporada con un buen peso te facilitará mejorar mucho antes.
- Entrena por las zonas menos frías. Normalmente la zona de
la costa suele ser más templada que la del interior.
- Procura salir siempre bien abrigado. Esto significa llevar la
ropa adecuada, no se trata de ir forrado. Ahora hay tejidos que son
ligeros y cómodos y que te protegen muy bien del frío. El
ir bien tapado puede evitarte coger una enfermedad o tener una
lesión.
- Lleva siempre líquido y acostúmbrate a beber
durante y después del ejercicio. Aunque no tengas
sensación de sed.
- Siempre que salgas en bici procura llevar teléfono
móvil, algo de dinero, recambios y un documento que te
identifique.
- Y por supuesto: respeta las normas de circulación
y usa siempre casco.
Capítulos anteriores:
Las
bicicletas son para el verano (II)
Las
bicicletas son para el verano (I)