Iban Mayo ha confirmado las
expectativas que se tenían de él. Su triunfo en el
prólogo logró que todo el mundo se percatara de su estado
de forma y haber sido el primero en la crono del Mont Ventoux lo ha
puesto en la parrilla de salida del Tour en igualdad de condiciones con
los grandes:
Armstrong, Ullrich, Hamilton, Basso, Heras, Beloki-si
se recupera-,
Botero o Vinokourov.
Beny Arregocés Blanco :: 10 de junio 2004
La
prudencia en el mundo del ciclismo es un tesoro, y
por eso debemos esperar a que acabe la
Dauphiné
Libéré y ver si gana la carrera como esperamos
todos. Lo de hoy ha sido espectacular, ya que meterle a Armstrong casi
2 minutos no está al alcance de cualquiera. Tiene Mayo un rival
de cuidado en Hamilton, quien sólo perdió 35 segundos en
el Mont Ventoux y su equipo el
Phonak rueda
fortísimo y perfectamente se la pueden liar a Mayo, entre
Pereiro
-ganador de la Clásica de los Alpes-,
Gutiérrez
y Óscar Sevilla y el francés
Cyril
Dessel, con la dirección de Hamilton. Por eso, lo mejor
es ir con calma, porque Iban Mayo ha cumplido con creces. Si se plantea
la disyuntiva:
guardar fuerzas para el Tour o ir a
tope y ganar la Dauphiné Libéré,
¿qué es mejor?
Por otro lado nos encontramos con el estadounidense
Lance
Armstrong, ¿qué le paso? ¿levantó
el pié al ver que no tenía su día? O acaso es
verdad que va suave preparando el asalto a su sexto Tour. Lo
único cierto es que ha ganado cinco Tour consecutivos.
En
2003 parecía que perdería y luego arrasó con todos.
Ya comentó que el año pasado le perjudicó disputar
y ganar la Dauphiné Libéré de cara a la gran ronda
francesa y el tejano de eso sabe un rato largo.
El Tour de Francia es la
universidad del ciclismo.
Son varias carreras en una. En la primera semana se corre tipo
clásicas
de la Copa del Mundo. Y holandeses, belgas, italianos, alemanes,
suizos, noruegos y franceses van a mil por hora, porque en la
montaña se les acaba la carrera. En medio están las
contrarrelojes,
por equipos (65 kms.), el prólogo de 6 kms., la cronoescalada de
15 kms. y la contrarreloj plana de 60 kms. Posteriormente se suben los
Pirineos
y los Alpes. Total que esta carrera exige venir al 100% de
forma, tener un buen equipo,
recuperar bien, es
decir, dormir 8 horas, poseer dosis de suerte, saber leer la carrera en
situaciones diversas y finalmente creerse lo bueno que es uno como
ciclista.
Mañana se corre la 5ª etapa de la Dauphiné
Liberé, entre Bolléne y Sisteron, con 150 kms. y 4
puertos de cuarta categoría y el último a 10 kms. de
meta, con lo cual se huele una
jornada de encerronas y
escapadas, así que más vale que Mayo y su equipo
estén atentos.
Quinta etapa de la Dauphiné Libéré